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FREDICA PRESENTA OFICIALMENTE SU PLAN COMUNIDADES. “SEMBRAR PARA RECOGER”.

El pasado día 3 de julio la Federación presentó de manera oficial a la Consejería de Transición Ecológica y Energía el Plan Comunidades un plan que plantea aumentar la expansión del vehículo eléctrico en Canarias facilitando la instalación generalizada de puntos de recarga en los aparcamientos de las comunidades de propietarios en régimen de propiedad horizontal y asimilados.

Una parte importante de la población de las islas se concentra en los principales núcleos urbanos del archipiélago donde esta tipología de viviendas ocupan un lugar destacado. Aunque la nueva normativa sobre construcción ya exige la preinstalación para la recarga de vehículos, una gran parte del parque de viviendas más antiguo no dispondrán de esta posibilidad.

Normalmente la instalación de puntos de recarga en esta tipología de propiedades se realiza de manera individual y aunque la legislación aparentemente facilita al propietario esta posibilidad en la práctica surgen problemas con la comunidad por la exigencia de informes o por dificultades técnicas para la instalación. Aun cuando la iniciativa del propietario se lleva a cabo, la instalación se hace sin tener en cuenta otras posibles canalizaciones individuales realizándose las mismas, en muchas ocasiones, sin orden y poniendo en juego la seguridad.

Por otra parte, los acuerdos para conseguir realizar un proyecto de instalación común presentan una gran conflictividad. Ello porque las comunidades a la hora de realizar derramas o proyectos suelen tener prioridades que se presentan por delante de un proyecto de instalación que teóricamente beneficiaría a pocos vecinos.

Por otro lado, el costo es un hándicap más a tener en cuenta. En estas circunstancias, en la mayoría de los casos los adquirentes hoy de vehículos electrificados son personas que viven en propiedades unifamiliares o similar. Esta realidad, teniendo en cuenta además la escasez de puntos de recarga en estaciones especializadas, puede estar dificultando la expansión de estos vehículos en nuestro país.

En torno a las 400.000 personas viven en este tipo de propiedades en Canarias. Se plantea así un plan de ayudas para ampliar las posibilidades de opción por el vehículo eléctrico a un rango mucho mayor de ciudadanos. Para ello el plan plantea una ayuda de cobertura del 100% del gasto de dos aspectos: Desarrollo de un proyecto de instalación para el conjunto de la comunidad de propietarios y la obra de simple canalización desde el habitáculo de contadores hasta cada plaza de aparcamiento.

Esta propuesta, más económica respecto a la propuesta recogida en el Plan MOVES para las comunidades cuyo resultado ha sido nulo, permite que, realizado el diseño común seguro y la obra de canalización, el comunero que desea adquirir un vehículo electrificado solo tenga que realizar el cableado con derivación desde su contador hasta su plaza de aparcamiento donde deberá instalar su cargador individual. La propuesta no requerirá incrementos de potencia y se presenta como una oportunidad para miles de usuarios que podrán optar por un vehículo que, con la carga particular, podrán obtener importantes ahorros además de ser un sistema sencillo al margen de las ventajas medioambientales. Por otra parte, la instalación permitirá realizar una implementación escalonada de los puntos de recarga en estas comunidades.

La presentación del informe se ha realizado con la colaboración técnica de las asociaciones de instaladores eléctricos de ambas provincias y la mediación de las Federaciones del Metal que se proponen como entidades colaboradoras para este programa de “sembrar para recoger”.

Con este plan novedoso se pretende, como se ha comentado, la expansión del vehículo electrificado en las islas dado que su crecimiento actual está alejado de las perspectivas generadas. Esta medida junto con la puesta en marcha de un plan de incentivos a la renovación como el Plan Cuida Canarias, de acompañamiento al MOVEs, como la defensa de nuevas alternativas como los biocombustibles y la defensa del principio de neutralidad tecnológica, deben apuntar a conseguir, además, la renovación de un parque móvil cada vez más obsoleto.