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ES NECESARIO POR AHORA DEFENDER LA NEUTRALIDAD TECNOLÓGICA EN EL PERIODO DE TRANSICIÓN

El PARQUE MÓVIL SE DEBE IR RENOVANDO, PERO EN PRINCIPIO SIN DISCRIMINACIÓN TECNOLÓGICA.

Los anuncios y planteamientos dirigidos a penalizar en un futuro inmediato a los vehículos diésel en la Unión Europea en la lucha contra las emisiones y el cambio climático está generando el efecto contrario respecto a la reducción de las emisiones.

Las dudas generadas entre millones de automovilistas en Europa y Canarias, ha provocado una caída espectacular en la venta de esta tipología de vehículos, por encima del 40% en el caso de nuestras islas.

La reciente publicación de los datos de las emisiones medias de los vehículos vendidos en España en 2019 según la AEAT y conocidas esta semana, reflejan que las emisiones de los vehículos han sido de 121 gramos de CO2 por kilómetro, dos gramos por encima de los resultados de 2018 y seis gramos por encima de la mejor cifra del año 2016.

Esto es así porque los compradores, antes las dudas comentadas, han preferido comprar vehículos de gasolina, siendo destacado el peso de los SUV. Estos vehículos mejoran las emisiones de partículas y otras emisiones pero generan por ahora, mayor emisión de CO2. La falta de infraestructura y el precio para el vehículo eléctrico hace por otro lado que para muchos esta no sea una alternativa.

Por eso desde la FEDERACIÓN se considera fundamental que la renovación natural del parque sea en principio sin discriminación tecnológica, dado que los vehículos diésel como igualmente los vehículos de gasolina mejoran cada día de manera más rápida la reducción de emisiones, en el caso de los gasolina el CO2 y en el caso de los diésel NOX y partículas.

En estos momentos de tránsito, es necesario no excluir las tecnologías térmicas y garantizar, como no puede ser de otra manera, el uso sin discriminación de estos vehículos.