RENOVACIÓN DEL PARQUE MÓVIL UN CAMINO DE SENTIDO COMÚN.
Artículo Publicado en el diario Canarias7 el 08-09-2021.
Los datos sobre accidentes mortales durante los meses de verano (julio y agosto) son los más bajos en la serie histórica de los últimos años respecto accidentes en carretera con muerte. En estos dos meses se registraron un total 121 muertes.
Aunque nunca es un éxito tal estadística, mientras se produzca un solo fallecimiento en carretera no podremos hablar de éxito, si debemos reconocer, no obstante, los importantes avances que en materia de seguridad vial se han producido en España en los últimos quince años.
Hace diez-quince años la carretera para los españoles era una auténtica lacra. La implantación del carné de conducir por puntos, que penaliza a todos por igual, no convirtiendo la sanción en el pago de una mera multa, lo que favorecía a unos ciudadanos frente a otros, el endurecimiento de las sanciones, unido a la mejora de las infraestructuras en carreteras, pese a los problemas relacionados con su mantenimiento, y todo ello junto a la mejora del parque móvil, en los momentos en los que se ha mejorado su renovación, todo estos factores han constituido, desde mi punto de vista, los factores clave para explicar la buena evolución de las siempre nefastas estadísticas de muertes y accidentes en carretera en nuestro país.
De los factores indicados, el relacionado con el parque móvil es un factor igualmente determinante. Según ANFAC, en los últimos años de crisis, ahondada con la pandemia del COVID-19, el parque móvil español se ha envejecido y se está envejeciendo de manera muy notable.
Mientras la antigüedad media del parque móvil en la UE se sitúa en 10,8 años, en el caso de España, en la actualidad se sitúa en los 13,1 años. Las rentas bajas, agudizadas en regiones como Canarias (donde se dispone de los salarios más bajos del país), junto con los altos niveles de desempleo y la incertidumbre económica, son factores que están paralizando la compra de vehículos nuevos. Estos datos pueden implicar que, a corto plazo, los datos sobre siniestralidad comiencen a empeorar.
La demanda de vehículos, cuando es una necesidad y en estas circunstancias, busca alternativas en el mercado del vehículo usado, que profundiza este problema cuando gran parte de las compras realizadas se hacen con vehículos de más de 10 años de antigüedad, prolongando la vida de los vehículos con lo que ello implica respecto a fatiga de materiales afectando a factores como la seguridad vial, el consumo o las emisiones. La situación es especialmente grave en el caso de los vehículos industriales, donde la antigüedad de parque es acuciante, sin que se planteen medidas para atajar este problema.
En el mercado de turismos, aunque el Gobierno de España ha realizado planes de renovación, al centrarse exclusivamente en vehículos eléctricos u otros alternativos, derivado de su precio y de la falta de infraestructuras, se está obviando la realidad del mercado, sin darse cuenta que se está excluyendo a capas importantes de población que en la actualidad no pueden acceder a un coche nuevo y optan por el mercado de vehículos usados o esperar alargando la vida de su vehículo con todo lo que ello implica.
Desde organizaciones como FREDICA se ha planteado que, dado que se tiene que ir hacia la descarbonización del parque móvil y dado que el objetivo de la UE es que se dejen de comercializar vehículos térmicos a partir de 2035 (dentro de 13 años), consideran, que se tiene que promover la renovación del parque móvil y ello de manera sosegada, facilitando la compra de vehículos térmicos de muy bajas emisiones y de gamas más bajas de forma que se facilite el acceso a las capas sociales que en la actualidad por economía o falta de infraestructura no pueden acceder a un vehículo alternativo.
De esta forma se lograría avanzar más rápido en renovar el parque móvil consiguiendo a más corto plazo reducir emisiones, mejorar la seguridad vial y reducir el consumo de combustibles como despejando incertidumbres económicas y psicológicas a los ciudadanos, dirigiendo una renovación en tránsito hacia el 2035 permitiendo la amortización razonable de estos vehículos dado que, con este esquema, habría tiempo para actualizarse de cara a 2035 en cuanto a mercado (ofertas y precios) e infraestructura.
Es por ello que sería necesario revisar los planes de ayudas como el Plan MOVES encaminándolo en el sentido indicado. Ello redundaría en mejoras respecto a la consecución de los objetivos de las administraciones públicas, de las empresas del sector, primeras interesadas en avanzar, pero sobre todo despejaría incertidumbres respecto a la ciudadanía a la que se debiera transmitir un mensaje claro del camino irreversible trazado y los tiempos marcados.
Volviendo al principio, los logros alcanzados por la sociedad española sobre reducción de la siniestralidad en carretera se han conseguido en gran parte derivado de disponer de un parque que se ha ido rejuveneciendo. Profundicemos en este objetivo junto con el de descarbonización del parque móvil y la reducción del consumo de combustibles y la dependencia energética, pero hagámoslo con sentido común.
Rafael Pombriego Castañares
Vicepresidente de FREDICA.
Foto: Foto de guagua antigua circulando. Es necesario renovar el parque por motivos de seguridad, contaminación y consumo.