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UNA MORATORIA NECESARIA ¿AUNQUE TARDE?

El Ministerio de Industria está valorando una moratoria para la plena aplicación del nuevo sistema de homologación de emisiones, WLTP, de entre uno y dos años a partir del 1 de enero de 2019., como parece ser han planteado otros países europeos que compiten como fabricantes con España.

Se aplicaría un régimen transitorio hasta el año 2020. El nuevo sistema entraría en vigor el uno de septiembre próximo, aunque hasta el 31 de diciembre de 2018 se aplica un sistema de medición correlado, más cercano al actual, que implica un incremento medio de las emisiones de 5% (mientras que con el sistema nuevo el diferencial se podría elevar hasta el 20%).

La industria pide pues una moratoria para poder adaptar el sector fabricante a estos nuevos requerimientos. Al margen del ello, las marcas podrán vender vehículos no homologados con el sistema de emisión WLTP siempre que estén amparados en lo denominados listados fin de serie, pero en este caso solo podrán ampararse en estos listados hasta el 10% de las ventas de cada marca del año anterior (2017).

La idea parece correcta, pero la decisión se debía haber tomado mucho antes, dado que la anunciada entrada en vigor de los nuevos requerimientos ha dado lugar a la precipitada matriculación de vehículos durante los últimos meses, generando un fuerte stress en los distribuidores.