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Mensaje del Presidente

Estimado internauta

La Federación Regional de Empresas Distribuidoras e Importadores Canaria de automóviles, FREDICA, representa a un sector empresarial que ha sido siempre puntero en las Islas Canarias. Las 34 empresas que componen nuestra organización generan algo más de 5.000 puestos de trabajo en las Islas Canarias, a lo que habría que añadir todo el empleo indirecto que generan estas empresas a través de sus redes de distribución. Las implicaciones económicas del sector son muy importantes, no solo por el nivel de facturación y empleo inducido, sino también por la fuerte influencia que tiene el sector en la sociedad isleña.

El automóvil es un objeto que vemos y vivimos todos los días, que genera admiración y deseo, pero al mismo tiempo, un importante rechazo social. Los accidentes, la contaminación, la congestión del tráfico rodado a menudo son argumentos utilizados por políticos o críticos que si bien en parte pueden tener razón en otra parte suelen conllevar una importante carga de demagogia.

Lo cierto es que el sector de los distribuidores de vehículos pone al servicio de la sociedad un instrumento con una irradiación comercial que pocos productos tienen, que afecta al consumidor, pero que igualmente genera relaciones económico-sociales de todo tipo. Existen muchísimas actividades relacionadas con nuestro sector, desde las actividades relacionadas con tráfico, como con los gestores, con los aseguradores, con las estaciones de servicios, con las estaciones de inspección técnica de vehículos, con la administración, con los talleres... Por ello, considero que cuando se hacen críticas contra una máquina, mero instrumento que la mayor parte de la población utiliza diariamente y que tiene un impacto social tan grande, se tiene que ser al menos cuidadoso.

Considero también que el sector tampoco ha sabido dar una imagen adecuada dando respuestas razonables a muchas de las críticas vertidas sobre el mismo.

La falta de iniciativas de defensa del automóvil en cuestiones como la contaminación, donde el sector hace unos esfuerzos titánicos para mejorar, cumpliendo las cada vez más rígidas normas anti-emisiones y de gestión del residuo que genera. En cuestiones como los accidentes, donde las inversiones tecnológicas del sector son también importantísimas y donde en reiteradas ocasiones se culpa al automóvil olvidando que este es solo una máquina puesta al servicio de las personas y es en la educación de éstas la que debe jugar un papel fundamental. O cuestiones como la movilidad, donde el sector debe defender la necesaria coordinación entre el transporte público y el transporte privado, destacando un papel de complementación y no de enfrentamiento.

Todas estas cuestiones son una constante. Pero parece que las grandes organizaciones empresariales del sector a nivel mundial, están centradas en las ventas, en los problemas de mercado,... sin plantearse el futuro del automóvil de manera global, de manera que se defina hacía donde se quiere ir a medio y largo plazo y cuáles son los inconvenientes a los que se enfrentará el sector y las alternativas posibles de cara a la preparación de ese futuro.

Precisamente frente a ese futuro, con las enormes incógnitas que presenta respecto al modelo actual de distribución del automóvil, el sector debe prepararse porque los cambios son inevitables. La actualización y preparación de los distribuidores es fundamental. La adaptación de las organizaciones al cambio debe ser el objeto de la actividad asociativa ya y en los próximos años. Las demandas de los usuarios cambian de forma inmediata y los parámetros de gestión actuales es muy posible que tras un breve periodo de transición, dejen de ser válidos. Habrá que adaptarse y aprovechar para nuestra actividad lo positivo de las nuevas tendencias que serán igualmente válidas para nuestros usuarios. Realizada la adaptación debemos prepararnos como sector no para adaptarnos a la nueva demanda sino ya para adelantarnos a la misma y ser y seguir siendo un sector puntero en Canarias.

Tal vez, una pequeña organización empresarial como la nuestra no tenga apenas capacidad de acción frente a los grandes problemas planteados, pero entendemos que todos tenemos que actuar donde se puede, con la convicción de que tenemos que defender a un sector como el del automóvil con el objetivo de garantizarle un futuro mejor, actuando conforme a lo que esperan nuestros consumidores y la sociedad en general.

Bienvenidos todos a nuestra web.

Rafael Pombriego Castañares

Presidente de FREDICA